miércoles, 2 de abril de 2014

Nueva percepción






La terrible calma de la noche. Silenciosa, pero plagada de sensaciones e imágenes que retuercen el alma. Después de esa noche la vida no será igual. Su rostro iluminado por la hoguera parece ser el mismo, pero por dentro ha cambiado para siempre.

No hay vuelta atrás, deja a su paso un halo apenas perceptible a nivel subconsciente. Tras el, el terreno se va hundiendo, aniquilando toda probabilidad de volver al punto de partida.

Experiencias que hielan la sangre despiertan sus sentidos ancestrales, los que ya nadie posee. Ahora puede percibir las cosas que nadie más es capaz, lo que convierte su capacidad en una ventaja, pero a la vez también en una carga. Una vez que se despierta el yo más profundo no se le puede volver a enclaustrar.

Su visión total le enseñará todo lo que quiere y lo que no  quiere ver. El precio de encender esa luz, una luz proveniente de la gran bola de fuego que lleva y siente crepitar por dentro. Un brillo que se induce a si mismo, fruto de la curiosidad, brillo con el que deberá aprender a convivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario